Entrevistas

Betty Rojas:

Ganar la confianza de los jóvenes es el reto más grande

 

Realizadores: Diana Rivera y Ana María Beltrán Flandoli

Pasar por la Avenida Benjamín Carrión, mirar de reojo y pensar que dentro de ese espacio se cosen grandes sueños, fue una de las inspiraciones de los profesores y estudiantes de la UTPL que participaron en este proyecto de vinculación.

 

En el Centro de Menores Infractores de Loja, actualmente permanecen alrededor de 25 jóvenes que por diversas razones han llegado hasta ahí con la necesidad de un espacio que les permita rehabilitarse y formarse para que cuando salgan, puedan tener una vida diferente. Dentro, ellos son parte de actividades educativas y recreativas, realizan trabajos en granja, panadería, corte y confección, entre otros.

 

Entrevistamos a Betty Rojas, Coordinadora Educativa del CAIV Loja para conocer de primera mano lo que pasa con estos jóvenes y su proceso de rehabilitación e inserción a la sociedad.

 

¿En qué aspectos se forman los chicos dentro del Centro de Menores Infractores y cómo esto influye en su proceso de reinserción?

 

Los adolescentes se forman en valores, aspectos psico-educativos y recreativos, para que adquieran hábitos de sana convivencia, formación académica, habilidades para la vida, que les permitan identificarse, elevar su autoestima, relaciones sociales, resolución de conflictos, cumplimiento de deberes, normas y respeto por los derechos de los demás.

 

Participan en talleres técnico – prácticos que les permiten desarrollar habilidades con la finalidad de que se motiven y demuestren interés por el emprendimiento.

 

Las actividades educativas mejoran el nivel formativo y cultural de los adolescentes rompiendo con los prejuicios y abordando un tema clave para la convivencia social: la formación como elemento integrativo y como fuente de desarrollo personal.

 

¿Qué considera qué es lo más difícil de trabajar con este grupo de jóvenes?

 

Captar su atención y ganar su confianza para que puedan acceder a los programas de reinserción y restauración de sus derechos, es el reto más grande de quienes trabajamos en este tipo de instituciones.

 

Otro aspecto importante que influye en el desenvolviento de los jóvenes es su situación familiar, provienen de familias con escasos recursos económicos y con serios conflictos y problemas de convivencia, lo que les ha conducido en algunos casos a consumir sustancias psicotrópicas. Este es otro reto que debemos afrontar con la ayuda de varias instituciones públicas y privadas.

 

Desde su perspectiva, ¿cuál es el aporte de los talleres de lectura crítica y de audiovisuales en los jóvenes?

 

Aportan de manera favorable y en gran medida, pues la lectura crítica y reflexiva apoya al desarrollo del pensamiento, permite a los jóvenes reflexionar sobre los factores externos e internos de la vida del ser humano, más en esta etapa (adolescencia) donde es importante formar su pensamiento con bases sólidas.

 

Los talleres de lectura crítica y audiovisulaes han favorecido al desarrollo cognitivo de cada joven, adquiriendo habilidades y destrezas que aplican en tareas intra y extraclase.

 

Finalmente, Betty menciona que la educación es transformadora por sí misma y es fundamental en todo proceso de cambio. Es una oportunidad para que el joven pueda reencontrarse y reconciliarse con sí mismo y con los demás.

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Zobeida Gudiño:

Es fundamental que las familias se involucren en todas las actividades

 

Realizadores: Ana María Beltrán Flandoli y Franz Deleg

“En general, la intención es mantener a los chicos ocupados, de tal manera que no dejemos espacios vacíos para que ellos no estén pensando de manera negativaˮ

Los talleres audiovisuales y de lectura crítica literaria impartidos por profesores y estudiantes de la UTPL en el Centro de Menores Infractores de Loja por casi un año y como parte del proyecto de vinculación de la misma temática; se insertan dentro de una lógica humana y activa promulgada por el Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos en la Zona 7 de nuestro país.

 

Su representante, Zobeida Gudiño, nos habla en esta entrevista acerca de la importancia de la formación académica y social como aliciente para el fortalecimiento de los derechos humanos, la reinserción social y la visión de género dentro de los centros de rehabilitación y reeducación de menores.

 

Desde su posición de Coordinadora del Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos, ¿qué significa reinsertar a estos jóvenes en la sociedad?

 

Dentro del sistema de los centros de adolescentes infractores, nosotros hablamos del tema de reeducar a los chicos, reeducarlos para que vuelvan a la sociedad después de haber cometido una infracción contra la ley penal. Realmente la tarea es buscar acercarlos a áreas poco exploradas por ellos, cultura, comunicación, estudios formales, de bachillerato, para que, ahí sí, podamos hablar de reinsertarlos nuevamente a la sociedad, después de reeducarlos dentro de los centros.

 

¿Qué considera qué es lo más difícil en esta tarea?

 

La dinámica es la de “una juventud rebelde” propia de la utopía ¿No? Pero en este caso, la atención prioritaria toma otro sentido dentro de los centros, porque ellos (los chicos), de hecho, han cometido algún tipo de delito penal. Pero, más allá de los procesos de donde provienen, ya que muchos vienen de hogares disfuncionales, y, de entornos sociales que efectivamente hacen que estos jóvenes terminen dentro de nuestros centros, nosotros creemos que las medidas socioeducativas que implementamos dentro, se basan justamente en poder descubrir el plan de vida de cada uno de ellos.

 

En ese sentido, trabajamos para justamente fortalecer esas destrezas y habilidades que terminamos descubriendo en los chicos, pues encontramos chicos hábiles para un sinnúmero de cosas, tenemos chicos hábiles para la poesía, para la oratoria, para la pintura. Ustedes que han sido parte de este proceso de medidas socioeducativas a través del aporte de la academia, han podido identificar talentos audiovisuales.

 

El papel de la familia, ¿qué tan importante es para esta reinserción de los jóvenes?

 

Para nosotros es fundamental que las familias se involucren en todas las actividades que realizan los jóvenes dentro de los centros, por ello también contamos con profesionales del área de trabajo social y psicología, quienes hacen el acompañamiento familiar. El problema nace en el núcleo familiar. Necesitamos que el proceso de educación que nosotros realizamos, sea replicado en el entorno familiar para decir que estamos haciendo algo que realmente va a dar un resultado positivo al final del día.

La intención del trabajo que realizamos con este equipo profesional, es justamente que los jóvenes no reincidan, que los porcentajes de reincidencia sean mínimos. Que aquellos chicos, que en algún momento estuvieron en el centro y lo abandonaron después de cumplir una pena, no vuelvan, pero para eso, el tratamiento es efectivamente a través del núcleo familiar.

 

A través de los trabajadores sociales de los centros, tenemos días específicos de trabajo grupal entre los jóvenes y los familiares, hacemos eventos como el día de la familia o de la madre, en los que todas las actividades se realizan de manera conjunta. Unir a la familia dentro del centro, es la única forma de garantizar que estamos desarrollando una labor efectiva en cuanto a medidas socioeducativas.

 

¿Cuál es el panorama real desde la administración pública?

 

Realmente nosotros manejamos como política pública desde el Ministerio de Justicia, para el área de jóvenes adolescentes infractores de la ley penal, el poder establecer el tema educativo, eso para nosotros es fundamental. Tenemos convenios con establecimientos educativos específicos, a través de los que nuestros estudiantes reciben clases dentro del centro, educación continua, para que ellos puedan culminar sus estudios; así, hemos tenido bachilleres y adolescentes a nivel nacional que van directamente a la universidad, esto es uno de los principales servicios que venimos desarrollando fuertemente. En el tema cultura, están las alianzas estratégicas que hacemos con los demás ministerios, nosotros trabajamos directamente con los Ministerios de Educación y de Cultura.

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Otro tema es la salud. Buscamos que todos ingresen al área de salud, es decir, garantizamos los derechos fundamentales de todo ciudadano ecuatoriano, incluso dentro de los centros, entendiendo que son seres humanos que tiene derechos que nosotros defendemos, pues esto nos compete como gobierno y como Ministerio de Justicia, velar porque dentro también estos derechos sigan siendo los mismos, que sean intocables y sigan prevaleciendo. Además, tenemos el convenio con el Ministerio de Salud Pública, con quienes trabajamos en un sinnúmero de actividades para lograr que no se propaguen algunas enfermedades como sida, tuberculosis y virales, aunque en el centro de menores de Loja no hemos contado con casos de hacinamiento.

 

En general, la intención es mantener a los chicos ocupados, de tal manera que no dejemos espacios vacíos para que ellos no estén pensando de manera negativa, si no que siempre estamos buscando que ellos hagan actividades que les ayuden a construir su plan de vida.

¿Cuál es el aporte que las instituciones privadas, especialmente, académicas, pueden brindar a este conjunto de jóvenes?

 

Este es un grupo que tiene doble vulnerabilidad, los jóvenes ya están considerados como vulnerables por ser jóvenes y en el caso de estar privados de libertad hay doble vulnerabilidad de derechos. Por lo tanto, creemos que el aporte de las instituciones privadas es fundamental. En el caso específico de la UTPL, con el curso que Uds. desarrollaron dentro del centro sobre destrezas audiovisuales y de expresión, han hecho un trabajo sumamente fuerte y con resultados en lo social, otra vez volvemos al tema del plan de vida individual, pues esto hace que ellos descubran que tienen talentos y que no van a estar permanentemente recluidos por un delito si no que el día de mañana van a tener la posibilidad de desarrollar sus destrezas, una vez que ellos mismo las han descubierto.

 

Hemos notado las habilidades que paulatinamente han adquirido los jóvenes en el manejo de equipos audiovisuales, en cuanto a la facilidad de palabra, la expresión corporal y oral; y más allá de eso, en el tema social, hemos visto superarse ciertos miedos, lo que les permite comprender que están en condiciones de salir a la sociedad y vislumbrar quiénes son realmente, más allá de las dificultades que hicieron que –por ahora- estén en un centro de reinserción de menores.